track
www.youtube.com

el vientre de la ballena

« La historia gruñe, rechina los dientes. No podemos cambiarla, embellecerla o
hacerla más justa. No podemos mirarla sin astío. Pero podemos contarla con los ojos de los vencidos, podemos reescribirla con las palabras de los débiles. (…)
Pero la historia empuja, choca; se aquieta sólo cuando el dolor pasa la mano, cuando el tiempo consigna su hambre y sus sueños, cuando el ayer se inventa un porvenir. »

con
Daniele Bernardi, Simone Martino, Damian Soriano, Carlo Verre, Freddy Virgolini

vestuario
Antonella Jemma
escenografía
Teatro delle Radici
colaboración
Maria Porter
asistente de dirección
Bruna Gusberti

texto y dirección
Cristina Castrillo

Representado abitualmente como lugar de soledad, el vientre de la ballena es el
ámbito por excelencia donde nos encerramos para medir las fuerzas, para
espejarnos, para vencer sobre sí mismos o plegarse, definitavamente.
Es un vientre-trinchera, o tumba, o lecho. Un vientre prisión, o nido.
Es en este sitio desolado y detenido donde los protagonistas se mueven,
cumpliendo con la obligación impuesta y cotidiana de enterrar muertos.
Los contactos entre ellos se deslizan entre aleanzas sin demasiada lealtad y
debilidades en las cuales todos se reconocen. Los roles se invierten fácilmente, el
más débil puede dar el golpe más violento y la agresividad dará lugar a gestos de
infinita dulzura.
Están solos, porque es así que las preguntas llegan, pero tendrán necesidad uno
del otro, porque cada uno lleva consigo un pedazo importante del otro, porque
cada uno será para el otro una prueba que cumplir.
Entrando en los recorridos de la violencia a travéz de imágenes que – tal vez sin
premeditación – hablan de guerra, “El Vientre de la Ballena” se ha colocado como
una necesidad común de reflexionar sobre algunos aspectos de la desolación y de
la crueldad del ser humano.